Plata y Oro

POEMA A CURRO ROMERO
 
I
Allí estaba ella en el tendido de sol,
para ver,
a su Curro en acción.
En sus brazos la mujer gitana,
tiene un niño,
que con aquél sol,
va a coger una insolación.
El murmullo aumenta
ya están los matadores en el callejón.
Suenan los clarines
y se abre, de cuadrillas el portón.
 

 

II
Allí esta Curro con su traje púrpura,
serio,
para la foto de ocasión.
Señales de buenos deseos a los compañeros
mientras que con su pie derecho,
en el albero, con una cruz,
se encomienda a Dios.
Ultimos gritos de cervezas y refrescos,
de garrapiñadas y cacahuetes,
la mujer compra un sombrerito de cartón,
"páqu'el" niño no coja mucho sol.
III
Allá va la comitiva
cruzando el albero,
y la brisa marina del Puerto,
refrescando, al público le quita caló.
Los toreros se quitan sus flores
del capote de raso del paseíllo,
mientras sus mozos de espadas
les tiende el de verdad, el rosa y amarillo.
Despliegues de capotes,
toreo de salón,
olés silenciosos,
capotes al viento.
 

 

IV
La mujé refresca al chiquillo,
y señala a "su" Curro
el niño balbucea olés,
por tientos y bulerías
con la gracia del gitanillo.
Suenan de nuevo los clarines
va a salir el primer toro,
silencio en los tendidos,
y ella grita:
¡Curro¡, que tengas una buena tarde de toros.

Manuel Cruz 


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