Plata y Oro

Pués sí, sí que lo es... Manolo Lozano ya es el apoderado de "El Juli". El pasado sábado y en el Hotel Marriots de Méjico D.F. se llegó a un acuerdo para apoderar a "El Juli" la próxima temporada y por tiempo indefinido. Y qué mejor inicio de etapa selladas con las tres orejas de Puebla. 

Manolo estará contento y no menos que aquella tarde del domingo 4 de Octubre de 1970 en Tánger. Aquella tarde-noche Manolo Lozano estaba radiante, Manolo había cumplido la más grande ilusión de su vida, SU ALTERNATIVA. 

A sus 46 años cumplidos, y dándose la mísma circunstancia que en el 61. Manolo era empresario de la plaza, apoderaba a Gabriel de la Casa y tomaba la alternativa. 

El padrino fué Manuel Bénitez "El Cordobés", quién aquella tarde toreaba su 116 corridas en 1970, y de testigo Gabriel de la Casa. La ganadería era de Jarilla, propiedad de Palomo Linares. 
¿De qué se reía "El Cordobés"... mientras lo vestía el mozo de espada de Juan José, también apoderado por Lozano?.

Decían que con El Cordobés no se podía estar serio en un momento tan transcendente. El Cordobés no tenía miedo, así es que este se vistió rapidísimo y se "coló" en la habitación de su apadrinado. Manolo estaba muy incomodo con el traje, "El Cordobés" reía ya hasta a carcajadas. Finalmente se descubrió que una mano misteriosa puso polvos "Pica "Pica". 

Llegado el momento hubo la máxima seriedad, ante el toro no caben bromas. Aquella tarde fué la presentación de El Cordobés en aquella plaza. La corrida era patrocinada por la Media Luna Roja, equivalente a la Cruz Roja. 
La banda, todos de rojo, amenizaron la tarde.

"El Cordobés" hizo la entrega de los "trastos" a Lozano, a pesar de todo Lozano le ganó a El Cordobés en trofeos por un rabo. 

El Cordobes se reía tanto porque Manolo empezá a imitar a Ordoñez, como giraba lentamente de perfil para ponerse de frente al toro, con el pelo bien tirado hacia atras, luego empezo a imitar al Cordobes, quitándose el flequillo de la frente, y con un amago de salto de la rana (solo amago). Y el aire también hizo algo de las suyas. 

Manuel Lozano llevaba catorce años sin torear, estuvo puesto, y consiguió quitarse esa "espinita". La corrida de su alternativa ha sido la última de su vida torera. 

Manolo Lozano, el "otro" Lozano, un independiente y un romántico dentro del mundo del toro, es ya el apoderado de "El Juli", un hombre y un torero dedicado durante tantos años a los toros. 


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